
Cuando todo parece comenzar nunca imaginamos que pronto pueda acabar.
Es increíble lo fácil y rápido que podemos llegar a ilusionarnos. Aunque tomemos precauciones, lo neguemos mil veces al mundo y protejamos a capa y espada el muro que nosotros mismos nos construimos, es difícil evitar no montarse en esa nube. Y lo peor es que sabemos que la caída va a ser ruda pero engañamos nuestras mentes y tratamos de pensar lo menos posible en el día final para evitarnos el dolor, un dolor que tarde o temprano llegará.
Que fácil y que bonita se ve la vida cuando estamos felices, cuando tenemos una nueva ilusión, cuando sabemos que alguien nos quiere y queremos a ese alguien, todo se ve tan perfecto a nuestros ojos, todo parece nunca acabar hasta que por X o por Y esas dos personas se empiezan a separar sin razón alguna y muchas veces sin explicación coherente, aquello que parecía un cuento de hadas se vuelve un túnel oscuro donde no sabemos que pasa a nuestro alrededor, caemos de la nube y pisamos la realidad.
No niego que se siente rico estar ilusionado ò enamorado en su defecto, pero tampoco les mentiré diciéndoles que el amor es para toda la vida. El amor y la felicidad duran 15 minutos nada más (tristemente comprobado) pero no se desilusionen. Mi consejo es que vivamos minuto a minuto, sin preocuparnos demasiado en lo que pueda pasar, en si se irá a terminar.
Es increíble lo fácil y rápido que podemos llegar a ilusionarnos. Aunque tomemos precauciones, lo neguemos mil veces al mundo y protejamos a capa y espada el muro que nosotros mismos nos construimos, es difícil evitar no montarse en esa nube. Y lo peor es que sabemos que la caída va a ser ruda pero engañamos nuestras mentes y tratamos de pensar lo menos posible en el día final para evitarnos el dolor, un dolor que tarde o temprano llegará.
Que fácil y que bonita se ve la vida cuando estamos felices, cuando tenemos una nueva ilusión, cuando sabemos que alguien nos quiere y queremos a ese alguien, todo se ve tan perfecto a nuestros ojos, todo parece nunca acabar hasta que por X o por Y esas dos personas se empiezan a separar sin razón alguna y muchas veces sin explicación coherente, aquello que parecía un cuento de hadas se vuelve un túnel oscuro donde no sabemos que pasa a nuestro alrededor, caemos de la nube y pisamos la realidad.
No niego que se siente rico estar ilusionado ò enamorado en su defecto, pero tampoco les mentiré diciéndoles que el amor es para toda la vida. El amor y la felicidad duran 15 minutos nada más (tristemente comprobado) pero no se desilusionen. Mi consejo es que vivamos minuto a minuto, sin preocuparnos demasiado en lo que pueda pasar, en si se irá a terminar.
Se les quiere..!


Llegué acá por azar pero casi siempre he sabido que el amor es un fin sin finalidad, un minuto repetitivo como todos los minutos de la tierra. Hay que re-inventar el amor, tal vez salga otra cosa, pero será mejor que todo lo que hemos visto y escuchado. Sólo nos queda crear un lenguaje, yo creo que el mejor lenguaje para amar es el silencio...
ResponderEliminarMe gusta eso de "negar mil veces el mundo", aquí, allá, donde sea, cayendo de la nube: negar al mundo cayendo de la nube, bonita imagen...todo esto me ha hecho escribir, mejor me voy, tal vez ya son demasiadas palabras.
Pero qué bueno saberte!
Saludos.
:)
ResponderEliminarCuando quiero siento miedo, no se explicarlo, puedo negarlo más de tres veces, lo juro, sin embargo sigo queriendo querer. ¿por qué? Podría hacer un intento definitorio de la naturaleza humana (patrañas) pero temo al ridículo (Dios, estoy mintiendo..!)
ResponderEliminar¿Cuánto tiempo nos queda? ¿Cuántas veces más podremos intentarlo? Creo que seguiré ayunando en la desesperación del tinto barato y la reflexión acusadora… Divagar… ja ja… Tengo experiencia, no es que sea cómodo enamorarse, de hecho es un jodido desastre...
Te Quiero!